Soy un guía de viajes personalizados y vivo en la Patagonia argentina. Francés de nacimiento pero, como me gusta decirlo: ¡argentino de corazón!

Boris Choquet, Patagonia

Esta es mi historia

Luego de haberle dedicado 15 años a la música, mi primera y gran pasión, decidí en el año 2000 (nuevo milenio, nuevos proyectos) partir de la capital francesa para instalarme en la Patagonia argentina, al pie de la majestuosa Cordillera de los Andes, muy cerca de la frontera con Chile.

Artista y apasionado incondicional de la libertad, pude llevar a cabo aquí mi sueño más preciado: vivir rodeado de una naturaleza tan increíble que termina por convertirse en la esencia misma del Arte, combinando la escultura, la pintura, la música…

Guía de viajes personalizados en la PatagoniaAmérica del sur siempre fue una parte del mundo que me llamó la atención. Incluso de joven, pasaba largas horas estudiando mapas y libros especializados en estos países lejanos. Fui llenando mi “bolso” de sed de aventura, de encuentros fuertes, un profundo deseo de poder descubrir la Verdad a través de una mirada (humana o animal) o de una sonrisa, una poderosa voluntad de caminar por aquellos lugares impregnados de pasiones y también de guerras.

Quizás este llamado que yo sentía profundamente en mi, fueran simplemente las ganas de entender los mecanismos de nuestro universo, el mas allá, conservando siempre la humildad y la apertura.

Quería conocer esas tierras que habían visto nacer a personalidades fuertes, revolucionarias, poetas y escritores de renombre internacional, artistas conocidos y menos conocidos… Quería descubrir paisajes inmensos, sentirme pequeño frente a lo infinitamente grande, medir lo incalculable, entender el sentido escondido de los movimientos del viento en los desiertos de piedra, oír las voces susurrar en medio de las cascadas andinas y compartir estas emociones con un pueblo de lengua y cultura latina, cálidos y acogedores.

Esta “búsqueda” comenzó cuando tenía 26 años con mi primer viaje a América del Sur, al país de Los Incas: Perú. Este país me parecía el más atractivo de acuerdo a lo que yo deseaba descubrir: la civilización Inca, los pueblos indígenas y los variados paisajes naturales. El destino llevó finalmente mi vida mucho más allá de lo que hubiese podido imaginar en ese momento… A lo largo del camino que me llevaba al Machu Picchu, conocí a Myrna, una argentina, mi mujer al día de hoy. Un amor a primera vista que cambiaría mi vida para siempre.

Guía de viajes personalizados en la PatagoniaLuego descubrí la Patagonia. No hay nada en el mundo tan grandioso y comparable a esta parte del mundo. Este fue mi segundo amor a primera vista: inmediato, intenso, mágico. La Patagonia me marcó a fuego definitivamente. Aquí desensillé y no volví a partir.

Es en este país de corazón y adopción que pasé mucho tiempo en contacto con hombres de tradición, ritos, costumbres, pensamientos y visiones del mundo totalmente diferentes a nuestros conceptos y modelos europeos.

Naturalmente tuve ganas de compartir estos encuentros, emociones, las lecciones de vida que ofrece la naturaleza y el pueblo sudamericano. Fue de esta manera que la organización y «la invitación al viaje» se volvieron claramente una evidencia para mí.

Guía de viajes personalizados

Como guía de viajes a medida, le propongo descubrir hoy Argentina y Chile, ambas tierras de inmensidad y de libertad por excelencia, ricas en cultura y tradición.

Guía de viaje en la PatagoniaViajo regularmente por estos dos países mágicos con el objetivo de descubrir nuevas destinaciones aun desconocidas, intento seleccionar lugares salvajes e insólitos que puedan volverse por sí mismos el destino perfecto. Organizo de esta manera viajes a la carta y propongo itinerarios fuera de los caminos tradicionales, siempre con el lema: «la desmesura a su medida» en esta parte del mundo que me fascina y conozco perfectamente.

Durante todos estos años, tuve la oportunidad de conocer personas singulares, sorprendentes… que con el tiempo se volvieron Amigos. Hombres y mujeres que seguramente cruzarán durante su aventura.

Ellos contribuirán a que su viaje adquiera un toque humano, lo que dará lugar a recuerdos sólidos y durables en el tiempo. Partirán, al final del viaje, con una experiencia excepcional e indefectiblemente inolvidable.

 

Espero entonces poder decirles hasta pronto… ¡en mi casa, en América del Sur!
Boris