Esta región de Chile, vecina de la región donde yo vivo, desborda de belleza natural. Esta región de lagos es bien diferente a la región de lagos de la Argentina. En efecto, acá estamos más abajo con respecto al nivel del mar y los volcanes, todos majestuosos, se desprenden de la superficie de la tierra. Entre lagos y volcanes, mar y cordillera, esta región de Chile es un paraíso para combinar en el viaje; las posibilidades culturales y de actividades son inmensas.
Todo Chile es una zona de gran intensidad sísmica. En efecto, del norte al sur del territorio, podemos contar más de 2000 volcanes, muchos de los cuales están aún en actividad…!
Al norte de la Patagonia chilena es posible encontrar una sucesión de volcanes unos más hermosos que los otros, empezando por el volcán Osorno, bien al norte, espléndido cono de forma perfecta con la cima nevada. Numerosos y magníficos lagos de un azul profundo, adornan el paisaje de esta región, en particular el lago Villarrica, Ranco, Puyehue, Llanquihue, Todos los Santos y muchos otros.
Los amantes de los grandes espacios se dedicarán con alegría a los placeres de la caminata, la escalada, el rafting, la pesca o simples paseos sobre las aguas azules de los lagos de montaña rodeados de paisajes encantadores. Hay también playas lacustres, termas y hasta estaciones de ski.

Chiloé es la Tierra-Nueva o la Córcega de Chile, no sólo por su geografía insular sino también por sus particularidades culturales que distinguen a los Chilotes de los habitantes del continente.
La ciudad de Castro, un poco austera fuera de temporada, se vuelve más animada durante el verano con la visita de turistas chilenos y gracias al comercio textil (lanar) y del cuero. Su catedral hecha en madera, es uno de los edificios religiosos más sorprendentes del país. En su bahía se descubren con la marea baja grandes extensiones propicias para la pesca de mariscos, posee numerosas leyendas, donde los fascinantes mitos están siempre presentes entre la población, y donde se vive bien. Las colinas asombrosamente verdes, las iglesias de madera, los barcos pesqueros y las casas sobre pilotes forman el cuadro de esta isla lluviosa.