Antes de visitar este pueblo chileno del fin del mundo, lo que mas me movilizo, fue su situación geográfica. Por eso los invito a mirar de cera el mapa de Chile y comprender así la complejidad del territorio de la Patagonia chilena.
Por mucho tiempo me dije que dicho pueblo valía la pena visitar…y no me equivocaba.

Caleta Tortel es un pequeño pueblo, aislado al fondo del Golfo de Peines, atrapado entre dos glaciares norte y sur, en la cuenca de uno de los mas bellos ríos de Chile: el Río Baker.
Hasta no hace tanto tiempo, el solo acceso era por el mar. Ahora algunos kilómetros de ripio desde a ruta Austral permiten acceder.
Son pocos los raros turistas que se atreven a ir todavía más al sur, al punto final de la ruta austral: Villa O'Higgins.
Pueblo único en el mundo, en medio de paisajes de belleza peculiar, donde los 507 habitantes (en el momento que escribo estas líneas) trabajan de la tala y la venta de madera de ciprés. Aquí no hay pescadores. Este pueblo tiene la particularidad de no tener ninguna ruta, ningún camino, solo pasarelas. Más de 8kms de pasarelas para recorrer y pasear fuera de tiempo. Muy pocos turistas, y la hospitalidad de sus habitantes los seducirá.
Pasar algunos días aquí, será una experiencia diferente a todo lo que pudimos haber vivido en nuestra vida.
Caleta Tortel ofrece la posibilidad de salidas en barco originales, a bordo de las pequeñas embarcaciones locales.
Dos glaciares son accesibles, a cambio de un día de navegación para cada uno de entre ustedes, que es una experiencia única y autentica.
